Los instrumentos del chamanismo en Mongolia no son considerados herramientas de trabajo por el chaman, sino paramentos sagrados vivos (ongon). No se tocan por entretenimiento; son el "vehículo" de transporte espiritual y la armadura física del practicante.
- Chamán Blanco: Sus tambores suelen estar hechos con la piel limpia de animales de color claro (frecuentemente una yegua o cabra blanca). El marco de madera suele ser de un árbol que no haya sido golpeado por un rayo (para evitar la energía colérica). Los dibujos exteriores, si los hay, plasman ríos simbólicos, animales benévolos y el sol o las estrellas.
- Chamán Negro: Utiliza tambores más grandes, pesados y de resonancia muy profunda. La piel suele ser de reno macho salvaje o de caballo oscuro. En el interior del tambor, oculta entre el armazón, se atan cascabeles y campanas metálicas. Al agitar el tambor con violencia en sus batallas espirituales, los metales chocan generando un estruendo agresivo diseñado para asustar y ahuyentar a los demonios del inframundo.
- Chamán Amarillo: Aunque conservan el marco circular del tambor tradicional de la estepa, la decoración cambia por completo. A menudo está pintado con los colores budistas (rojo, dorado) y se le añaden pañuelos de seda sagrados (hadags) azules o amarillos de origen tibetano. En algunos rituales complejos, pueden sustituir o alternar el gran tambor de mano por el damaru (el pequeño tambor de Shiva y adoptado por el budismo tántrico con forma de dos semicráneos unidos).
- Chamán Blanco: El chamán blanco lleva un número sagrado y específico de espejos medianos o pequeños (frecuentemente 9 toli, un número místico de luz y pureza en el tengrismo). Los utiliza principalmente colocándolos sobre el cuerpo del paciente enfermo; el metal pulido funciona como una "lente espiritual" que limpia la energía estancada del paciente y canaliza la luz de las deidades del Oeste. [1, 2]
- Chamán Negro: Su indumentaria es una auténtica armadura. Llevan el pecho y la espalda repletos de docenas de pequeños toli superpuestos, como si fueran escamas de metal. Además, sobre el corazón, portan un gran espejo pesado de bronce pulido llamado Neker-toli. Este espejo central es un escudo literal contra los golpes energéticos que recibe cuando desciende al inframundo a pelear contra entidades malignas. [1, 2]
- Chamán Amarillo: En este caso, el espejo suele llevar grabados de iconografía budista en el reverso, como el nudo infinito, la rueda del Dharma o mantras en alfabeto tibetano. Se cuelga junto con cuentas de oración (malas) y se usa más como un amuleto de purificación y adivinación que como una coraza de guerra espiritual. [1]
- El Arpa de Boca (Hel Khuur o Aman Khuur): Este pequeño instrumento de metal o bambú que se apoya en los dientes genera un sonido vibratorio y agudo. Es muy utilizado por los chamanes blancos al inicio de las sesiones. Mientras que el tambor sirve para romper barreras, el sutil zumbido del arpa de boca se emplea para "llamar suavemente" a los espíritus de la naturaleza (ríos, montañas) sin perturbarlos.
- El Látigo Chamánico (Kamchi o Tasur): Hecho de cuero trenzado, a menudo con un mango tallado con formas de animales protectores. Es de uso casi exclusivo del chamán negro. No se usa con animales reales; el chamán restalla el látigo en el aire durante los exorcismos. El sonido seco del látigo rasga el plano astral y somete a los espíritus rebeldes.
- Las Campanas Litúrgicas (Drilbu) y Vajra: Herramientas sagradas del budismo tibetano que sustituyen los cascabeles tradicionales. Son utilizadas únicamente por el chamán amarillo para limpiar el espacio ritual antes de invocar a sus guías espirituales sincréticos.
- La Experiencia Física: El cuerpo experimenta una fuerte descarga de adrenalina. El chamán puede empezar a bostezar incontrolablemente (señal de que el espíritu está llegando) antes de empezar a temblar, dar espasmos o saltar con una energía sobrehumana que no posee en su vida diaria.
- El Efecto del Instrumento: Mientras el chamán golpea el tambor, su cuerpo se convierte en el "vehículo de transporte". Si el ritmo es rápido y galopante, el chamán siente físicamente que vuela o cabalga por el cosmos.
- La Posesión: Cuando el trance llega a su punto cumbre, el chamán suele soltar el tambor de golpe o caer al suelo. En ese momento, la posesión es total: el espíritu toma el control y el chamán entra en un estado de amnesia; al despertar, no recordará nada de lo que el espíritu hizo o dijo a través de él.
- La Experiencia Física: Es un trance de carácter estático y altamente introspectivo. El chamán permanece completamente inmóvil, generalmente sentado con los ojos cerrados. Su respiración se vuelve extremadamente lenta y superficial.
- El Efecto del Instrumento: El arpa de boca no se usa para grandes batallas espirituales, sino para la clarividencia y la comunicación con los espíritus de la naturaleza (ríos, árboles, montañas).
- El Nivel de Conciencia: Produce un trance lúcido. El chamán no pierde el conocimiento ni es poseído por completo. En su lugar, experimenta una expansión de la mente: su cuerpo se siente "ligero como el aire" y describe la sensación de que su conciencia se disuelve en el entorno para poder escuchar los secretos del plano espiritual.
- La Experiencia Física: Los espejos generan una intensa respuesta térmica y una fatiga física extrema que debilita la resistencia del ego. Al entrar en trance, los chamanes reportan una fuerte sensación de calor o frío extremo en las zonas del cuerpo donde descansan los espejos sagrados, como si el metal se activara magnéticamente.
- El Efecto del Instrumento: Al mirar fijamente el reflejo distorsionado y cóncavo del toli bajo la luz del fuego o de velas, se produce una privación o saturación sensorial visual.
- El Tipo de Trance: Esto induce visiones del pasado, del futuro o del estado interno de los órganos del paciente (los chamanes lo usan como una pantalla de rayos X espiritual). El cuerpo del chamán se tensa, se vuelve rígido como el metal del escudo y entra en un estado de hiperalerta defensiva para repeler ataques energéticos.