En la tradición chamánica del Tíbet y las regiones aledañas, los rituales de sanación no se enfocan únicamente en el cuerpo físico, sino en la relación entre los elementos sutiles que sostienen la vida. El ritual del rescate o recuperación del alma es uno de los ritos más antiguos, complejos y populares, compartido tanto por el Bon ancestral como por las escuelas del budismo tibetano que lo integraron con el tiempo.
- Traumas humanos: Un susto extremo, un accidente, una pena profunda, violencia o una enfermedad prolongada.
- Robo espiritual: Cuando los seres humanos dañan la naturaleza (talar árboles sagrados, contaminar manantiales), los espíritus locales (Lu, Nyen o Tsen) se ofenden y, como represalia, "secuestran" o perturban la energía vital de la persona.
- El oficiante ofrece estas figuras ceremoniales a los espíritus de la muerte y de los elementos como un "rescate" o sustituto físico (Lü).
- A través de oraciones, mantras y meditación profunda, se convence a las fuerzas externas de liberar el alma del enfermo a cambio de estas ricas ofrendas.
- El Dadar: Una flecha ritual decorada con cintas de cinco colores (que representan los cinco elementos) y espejos. El chamán agita el dadar para magnetizar y atraer la fuerza vital del paciente a través del espacio.
- La Turquesa (Yu): En el Bon, la turquesa es la piedra que mejor retiene el La. El paciente suele sostener una piedra de turquesa durante la ceremonia o esta se coloca sobre un recipiente con leche o agua bendita. Si al terminar el ritual la piedra brilla o se mueve sutilmente en el agua, se considera una señal inequívoca de que el alma ha regresado con éxito.
- Rituales de Fortuna (g.yang 'gug): Diseñados no para la salud, sino para atraer la prosperidad material, la buena suerte y la fertilidad de la tierra, llamando a las energías auspiciosas del cosmos.
- Rituales de Exorcismo y Purificación (Mdos): Construcción de complejas "trampas de hilos" geométricas (similares a telarañas de colores) destinadas a capturar y neutralizar las influencias caóticas y los malos espíritus que causan plagas o discordia en una comunidad.
- Sangchö (Ofrenda de Humo): La quema ritual de ramas de enebro, salvia y resinas aromáticas a primera hora de la mañana. Sirve para limpiar el espacio de energías estancadas y complacer a los espíritus locales de las montañas y ríos para mantener la armonía ecológica y espiritual.